ARTICULACIÓN TEMPORO-MANDIBULAR

El ATM es la articulación que hace posible abrir y cerrar la boca. Es donde la mandíbula se articula con el hueso temporal del cráneo, delante del oído y en cada lado de la cabeza. Se utiliza al masticar, hablar, tragar, bostezar, y en diversas gesticulaciones faciales. Por ello es una de las articulaciones más usadas . Trabajan siempre juntas y conducidas por cuatro pares de músculos que crean movimientos.

Esta articulación está situada a cada lado de la cabeza, a nivel de la base del cráneo. Está colocada inmediatamente frente al meato auditivo externo y está limitada anteriormente por el proceso articular del hueso zigomático. El ATM se puede localizar fácilmente poniendo los dedos delante de cada oído y presionando firmemente al abrir y cerrar la boca.

La ATM, Articulación-Temporo-Mandibular, se puede definir como la “Cenicienta” de la medicina y osteopatía.

Las posibilidades de intervención, desde el punto de vista de la Medicina Manual, son poco conocidas. La función y Disfunción de la ATM se ha relacionado con un gran número de síntomas y signos clínicos, así como para dar lugar al síndrome disfuncional doloroso cervical-

cráneo-mandibular.

Las alteraciones de la postura de la mandíbula (mala oclusión), y sus consecuencias (dolor de cabeza, asimetrías, vista deficiente, equilibrio), tienen influencias sobre el cuello (dolor en el cuello, rigidez en el cuello, y de la columna vertebral), así como los malos hábitos, el dolor y la disfunción.

El osteópata, como terapeuta manual, puede ser crucial para la evaluación y estandarización de los cambios en el tejido (disco del cartílago, músculos, ligamentos, bandas, articulaciones...) que son la base de los trastornos relacionados con el síndrome.

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